Aunque las tendencias en el mundo d las novias se han ido modernizando, existe una tradición que se niega a desaparecer: el uso del velo. Existen muchas novias que aún desean usarlo para complementar su look, sin embargo, existen ciertas reglas que debes considerar al momento de elegirlo y usarlo.

Se debe destacar que en la antigüedad el velo se usaba en los matrimonios que estaban arreglados, sobre todo en culturas orientales ¿El fin? Ocultar el rostro de la novia para que éste sea una sorpresa para el futuro esposo. Con el paso del tiempo, ya en la Edad Media, su uso adquirió otro significado y representaba pureza y, siglos después, paso a ser considerado un lujo exclusivo de la nobleza.

Y fue como llegamos al siglo XXI) donde continúa siendo sinónimo de tradición y, sobre todo, elegancia. Eso sí, ahora existen formas muy distintas de utilizarlo: distintos largos, cortes e incluso colores, si ¡de colores! Si te has decidido a incluirlo en tu look entonces debes leer con atención las reglas doradas del velo de novia.

Primero: Se debe elegir primero el vestido y después el velo, nunca al revés. Esto porque el tipo de escote que tenga tu vestido será clave al momento de elegir el indicado.

Segundo: Deberás inclinarte por un peinado recogido si te has decidido por un velo. Esto no quiere decir que no puedes llevarlo suelto, pero en este caso solo se verá bien si tu velo es más largo que tu cabello.

Tercero: Cuando selecciones tu velo, debes considerar los adornos y la pedrería que tiene tu vestido. Por ejemplo si la parte de arriba de tu vestido tiene muchos detalles, es mejor un velo sobrio, sencillo y sin adornos.

Cuarto: Qué el color de tu velo sea lo más parecido al vestido esto en caso de que elijas un blanco. Si eres muy osada podrás usar uno de color, ya sea en distintos tonos de beige, o quizás aún más audaz, puede ser rosado, turquesa o hasta mostaza.

Quinto: lo mejor es que salgas de tu casa o donde hayas elegido arreglarte ya con el velo puesto, y no te lo quites hasta que haya pasado la comida. Luego podrás reemplazarlo por un tocado o un accesorio más pequeño.

Sexto: Entre más sencillo sea el vestido, más producido puede ser el velo. Y al revés: entre más detalles tenga tu vestido, más simple debe ser tu velo. Siempre piensa que menos es más.

Séptimo: el largo del velo siempre va en relación directo con la estatura que tengas. Si eres alta puedes elegir uno eterno, pero si eres baja mejor debes elegir uno corto.

Octavo: El velo que se considera mediano (de unos 76 cms. Aprox) sólo se puede usar con vestidos que no tiene cola.

Noveno: Si eres más alta que el novio, por favor no elijas un velo infinito o muy pomposo. No le harás un favor a él en lo absoluto.

Décimo: Si has de elegir un velo largo, debes asegurarte que éste a la misma altura del largo de tu vestido o de la cola de éste. Sí, es cierto que quizás en Lady Di se le veía increíble al ser más largo que el camino al altar, solo figuras como ella pueden usarlo.