Cuando una pareja decide unirse, comienzan con los planes de lo que será ese evento tan especial y aunque deseas una boda grande, llega el momento en que tienes que empezar a cortar gente de tu lista; dicha tarea no es nada agradable pero, sin duda, lo necesitarán hacer; además, de que dicha tarea te ayudará a mantenerte dentro de los límites de tu presupuesto.

Por ello, cuando la duda te invada debes ponerte a pensar ¿Quiénes no van a recibir una invitación a tu boda?

1. Amigos que casi nunca ves

Esos amigos que estimas pero que casi nunca ves, no les llamas constantemente, no recuerdas su cumpleaños y  mucho menos te felicitan en el tuyo, estos son los primeros que debes tachar de una lista saturada de invitados.

2. Amigos de los amigos en común

Existen amigos que siempre te encuentras en fiestas o reuniones, porque ambos tienen amigos en común pero, debes plantearte ¿de quién son amigos? Si no puedes responder “míos” o “de mi novio”, entonces no te deben quitar el sueño si no les envias una invitación; seguramente, tampoco la esperan.

3. Examores

Esta pregunta simplemente, no te la deberías hacer, obvio no invitarás a tu ex a la boda; ni debes permitir que tu novio lleve a la suya, esta es una regla básica que deben tener en claro los dos.

4. Compañeros de trabajo

Aquí la situación se pone complicada;  dado que pasas muchas horas en el trabajo, algunos de tus colegas pueden volverse realmente tus amigos; en esta posición, vale la pena que te cuestiones: ¿son mis amigos o nada más somos compañeros?, si me cambiara de trabajo, ¿nos seguiríamos viendo?, además de compartir el mismo jefe, ¿qué otra cosa tenemos en común? Si después de todo esto, te das cuenta que en verdad existe una amistad, extiéndeles una invitación.

5. Los conocidos

 

En este punto claro que conoces cómo se llama, identificas su rostro y hasta han coincidido en algunas fiestas pero, ¿más allá de una simple conexión hay algo más? Si la respuesta es “no”, ya tienes otro nombre para tachar.

6. La amiga que viene con mi amiga

 

Este asunto también es delicado. Por lo general las invitaciones se extienden por pareja, es decir, tu amigo o amiga y su acompañante; sin embargo, cada vez es más común hacer invitaciones individuales. El problema surge cuando tu invitado quiere llevar a alguien más (a veces hasta dos o tres personas más) y tú no tienes contemplados los lugares extras.

Si un amiga a quién le diste una invitación personal quiere llevar a alguien más, puedes decirle, amablemente, que en esta ocasión preferirías verla nada más a ella, pero que en otro momento se organizan para salir en grupo.

7. Más amigos de uno que de otro

Si tu novio y tú van a compartir los gastos por mitades, también la lista de invitados se debe componer del 50 por ciento de amigos de uno y 50 por ciento del otro. Hay que procurar que la balanza se mantenga en equilibrio.