Las damas de honor son parte integral de la boda; y no solamente se encargará de que el peinado de novia esté perfecto en toda la velada. En la sombra también los ayudarán en funciones necesarias y tal vez no tan evidentes, solo para que todo salga como siempre soñaron. En los preparativos tal vez le sirvan para ensayar la partida del pastel de boda y el gran día serán las primeras en cuidar que todos los centros de mesa para boda económicos y originales estén en su sitio en el momento indicado para que todos los invitados encuentren la recepción en divinas condiciones. 

Elegir a sus damos de honor pueden ser una tarea muy sencilla, pues serán las personas más cercanas a la novia. Hermanas, mejores amigas, primas, cuñadas o aquellas personas de confianza que te conozcan lo suficiente para saber si te falta algún detalle son quienes deben estar contigo. Además, deben ser mujeres llenas de energía, iniciativa y con actitud para todo. A continuación les presentamos algunas funciones que se heroínas armadas con vestidos de fiesta largos y amplias sonrisas pueden llevar a cabo. 

Mantener a los invitados expectantes 

En México es normal que a la ceremonia religiosa llegue primero el novio y, una vez que éste totalmente listo el cortejo, llegue la novia, espectacular, con un vestido deslumbrante y toda la ilusión para encontrarse con su futuro esposo. 

Salvo que tengan un organizador de boda, las damas podrían ser las responsables de mantener expectantes a todos los invitados en torno a la llegada de los novios y, sobre todo, de la novia. Una vez que la novia avise a las damas que ya está en camino, es hora de mantener el ánimo, la impaciencia y la alegría entre todos y evitar que los invitados estén dispersos. 

Nada de que alguien regrese al carro porque olvidó algo ni de ir a comprar tabaco ni de llamar por teléfono ni de que se armen círculos de pláticas que podrían distraerlos de la llegada triunfal. Y si entregarán recuerdos de iglesia para boda, será mejor repartirlos después de la ceremonia: si serán misales, pueden colocarlos en las bancas. 

Asegurarse de que el orden y el buen humor entre el cortejo 

Las damas de honor más empáticas y resolutivas deberían intentar mantener una actitud positiva entre todos los integrantes del cortejo. Por ello es fundamental que, desde antes, asignen esta tarea al menos a una de ellas. Junto con su wedding planner, en caso de lo que haya, organizarán al cortejo y se encargarán e que todos estén concentrados, sonrientes y con sus vestidos elegantes de noche para entrar a la ceremonia. Pídanles que pongan especial atención a que los pajecitos no se despisten y recuerden su recorrido hasta el altar. 

Asistir a los novios, principalmente a la novia 

Aunque por lo general la novia tendrán más de una dama que estará al pendiente (puede ser la hermana o la mejor amiga), todas podrán participar. Ustedes y, en especial, la novia, agradecerán que ellas puedan anticiparse a aquello que ellas puedan ver y ustedes no tanto. 

Por ejemplos, avisarles de que es momento de reaplicar el labial a la novia después de partir el pastel de boda y probarlo, de acompañar a la novia al baño si su vestido trae una voluminosa cauda o simplemente cuidarles el celular y la cartera para determinados rituales o para el momento de la ceremonia. 

Tomar la iniciativa para animar 

Posiblemente en su boda va a haber al menos dos tradiciones en las que se requerirá energía y la participación de las damas. Para el momento de aventar el ramo de novia artificial para saber quién es la siguiente afortunada y para el baile de la víbora de la mar será necesario que sus damas sean las primeras en pararse y alienten a los demás invitados a participar junto con ellas. 

Cerciorarse de que el centro de atención está en los novios  

Además de todo lo anterior,  las damas tienen que procurar estar siempre cerca de la pareja, asegurándose de que lo están pasando en grande, disfrutando de su gran día y de que no haya nadie que les quite su protagonismo. Nunca faltan quienes quieren aparecer en todo, quienes se exceden con actitudes subidas de todo a los ya conocidos “malacopas”. 

en la medida de lo posible y siempre que la situación no la desborde, tal vez ellas pueden ser quienes medien con aquellas personas que no entiendan que el protagonismo merecer ser de ustedes. Y, en caso de que el asunto se ponga serio, contactar a quien sea preciso para que seguridad intervenga. 

Estas son solo algunas de las funciones de las damas de honor, ya que también en la recepción podrían llegar a sorprender a la pareja con un video, una coreografía o un discurso chistoso, pero muy emotivo. Como ven, ser dama de honor no es una tarea sencilla, pero seguramente las suyas serán las mejores que hayan podido elegir. 

Ahora que saben cuáles son las funciones “invisibles” que tiene que desempeñar una dama de honor durante el gran día, ¿las compartirán con ellas? ¿Cuáles son las tareas que les van a delegar además de la responsabilidad de repartir los recuerdos para boda? ¿Quizás pedirles que custodien la mesa de dulces para boda para que nadie ataque antes de tiempo? Siéntanse tranquilos: como toda su planeación y la ayuda de ellas, ¡todo va a salir a la perfección!