Un tipo de bodas que pueden ser ideales para novios con pocos invitados, son las bodas íntimas, pues se reducen a los familiares y amigos más directos, no superar de los 30 a los 60 invitados. 

Aunque antes de que nos adentremos en los esencial, ¿qué es precisamente lo que hace que las bodas pequeñas sean una maravilla? 

Te damos 9 razones principales por las que te recomiendo una boda pequeñita. 

Tu presupuesto se adaptará a todo  

Cualquier wedding planner te podrá decir que una de las formas de recortar gastos, es que limites tu lista de invitados, y razón no les falta, pues si hay menos invitados habrá menos bocas que alimentar, menos vajilla, cubiertos, menos mesas y sillas, menos detalles de boda para regalar; todo dependerá del sitio que elijas, pero reducir el tamaño de tu evento es una excelente forma de hacer que con un presupuesto más pequeño logres la boda de tus sueños, para muchas parejas, estar rodeados de las personas más allegadas y con las que tienen un contacto muy cercano, es lo único que requieren. 

Puedes destinar ese presupuesto a otros servicios 

El que inviertas menos presupuesto en la celebración como consecuencia de tener menos invitados, te permitirá tener un margen económico para gastar en otros servicios como por ejemplo en el alquiler de un coche de época, poder permitirte tener al fotógrafo de tus sueños, un menú gourmet o el que elijas grandes arreglos florales. 

Puedes ser creativa con respecto a la ubicación 

Quizás esta sea la mejor parte, pues realmente podrás ser creativo y elegir una maravillosa casa rural con finca y restaurante, o un barco, un lugar en el bosque para la ceremonia, o hasta bodas en destino. Una pequeña lista de invitados realmente te ofrece mucha flexibilidad para elegir el tipo de lugar que sueñas. 

Una organización rápida 

Las bodas más pequeñas son un poco más fáciles de organizar, y es mucho más sencillo pedir una reserva tardía o hacer un pedido a los profesionales de bodas con una lista de invitados pequeña. 

Menos estrés 

Son más fáciles de planificar, por lo que te generará menos estrés, no tendrás que preocuparte por sentar a 300 personas. Cuando estás rodeado por la gente verdaderamente importante en ti vida, puedes relajarse y seleccionar una mesa imperial maravillosa, donde todos estén juntos y cada uno se pueda sentar donde quiera. 

Disfrutarás de tu pareja 

Podría sorprenderte cuántas novias y novios sienten que no se han visto al final de la fiesta o directamente no han podido hablar ni con la mitad de sus invitados; una boda íntima permite que te concentres tanto en tu esposo o esposa como en la ceremonia, recepción y así disfrutar del cóctel. 

Puedes prestar atención personaliza a tus invitados 

esto es una realidad, con menos invitados, no tendrás la sensación de que has estado descuidado a todo. 

Además, podrás tener detalles especiales, como obsequios en las habitaciones si se quedan en un mismo hotel, notas personales para cada uno de ellos dando las gracias porque hayan asistido a tu boda, detalles que realmente mostrarán cuánto valoras a quienes son parte de tu vida. 

Evitarás la tensión de elegir quien asistirá y quien no 

Para algunas familias, las bodas se llenan de tensión, pues en cuanto más grande sea la lista de invitados, más probabilidades hay de que alguien se sienta menospreciado. Parece que cuantas más personas invites, más personas sentirás que tienes que invitar. Con una boda pequeña, las personas son mucho más comprensivas: “Nos encantaría que estuvieras allí, pero mantendremos la lista de invitados para la familia cercana”, es mucho mejor que, “Invitamos a 300 personas, pero a ti no te incluí”. 

Vivirás una boda inolvidable 

Una boda pequeña es mucho más memorable, quizás porque de la misma forma la novia y el novio pasan tiempo con sus invitados, y también la pasan entre ellos mismos.