“Por donde comenzar”, “parecía más sencillo” “no doy más”; quizás estos comentarios puedan parecerte conocidos, entre las novias es muy común que aparezcan durante los meses previos al día de la boda. 

Pues ellas están inmersas en tsunami que parece atentar contra el disfrute y el bienestar propio y de quienes están cerca suyo. 

Han pasado de las mieles de la propuesta de casamiento a un sin fin de preguntas sin respuesta, decisiones que tomar, reuniones, presupuestos y más que en su conjunto logran opacar (a veces más otras menos) lo hermoso de haber decidido casarse y lo que van viviendo en su camino hacia el gran día. 

Quizás se los habían comentado, quizás ya lo habían visto de cerca con alguna amiga o familiar pero y aún así cuando llega su momento, son pocas las que se escapan de volverse Bridezilla. 

¿Bridezilla? Te preguntarás que es, surge de la mezcla de Bride (novia) con Godzilla; este es un término con el que se suele asociar a las novias unos meses antes de casarse, cuando por momentos parecen haberse transformado en un ser capaz de arrasar con todo a la voz de: 

“Le pedí que sea de esta forma y quero que sea ASI”; “No me responde los mensajes”, “Son demasiadas cosas y me estoy encargando de todo. Nadie me ayuda”, “No es exactamente la tonalidad que elegí. Le voy a pedir que me lo vuelva a hacer”. “Eligió lo que más le importaba y nunca más hizo nada del casamiento”. 

Y muchos ejemplos más,  y en este punto la novia puede hasta tener pesadillas, largas horas de buscar inspiración en internet y revistas y montones  de cuadernos o planillas con ideas, presupuestos y tareas que realizar. 

Bridezilla comienza a asomar cuando la novia no logra disfrutar y la pasa mal a tal punto que todo su ser se ve alterado (cómo dejar pasar el acné o herpes que lejos de llevar a la reflexión y hacer que la novia decida relajarse, alimentan a la “fiera”) y su relación con los seres cercanos también. 

Si te sientes identificada y crees que en breve mutarás en Bridezilla, entonces te compartimos algunos consejos que te ayudarán: para comenzar puedes hacer que sea momentáneo y comenzar hoy a hacer un cambio; conoce algunos puntos: 

  • ¿Qué quieres? ¿Qué desean? ¿Qué pueden? Sí. Cada uno por su parte y después en conjunto. Tomarse un tiempo para responder y compartir sus respuestas puede ayudarlos a pedir presupuestos acordes a lo que les será posible hacer y dentro de sus gustos y preferencias. A veces creemos que tenemos en claro la opinión propia o la del otro y detenernos a preguntarnos y encontrar la respuesta y luego compartirla nos hace la diferencia. 
  • ¿Y si delegas? DE-LE-GAR; quizás haya algunas actividades de las que puedas encargarse otra persona. En dicho caso puedes practicar hacer SOLICITUDES, y cuudado debes chequear buen que deseas pedir y a quénencontrarse con lque el otro les ofrece y hacer ACUERDOS. 
  • “CAMBIA LA MANERA DE VER LAS COSAS Y LAS COSAS CAMBIARÁN” ¿Cómo y desde dónde están mirando y viviendo la previa a su casamiento? Seguramente sucedan cosas que no estaban en sus planes, o situaciones que no salgan tal cual las soñaron. Puede que se sorprendan gratamente o que se encuentren pensando en que hubiese sido mejor de la otra forma. Dentro de Todo lo que implica una boda, ¿se van a quedar con lo que no es de su total agrado o con aquello que les gusta y les hace bien? 
  • ¿Probaron con salir (en compañía o a solas) y hacer algo que en nada se relacione con la boda? A veces el que se despejen y se enfoquen en otros temas que tiene la vida mientras están en los meses de preparativos hace MUY BIEN. 

Habrás notado que nos referimos a ambos; y aquí va el punto que es el que consideramos más importante a tomar en cuenta: ¿Para qué nos casamos? 

Han tomado la decisión de casarse. Les propongo que cada tanto vuelvan sobre su decisión, sobre ese momento, recuerden su historia de amor. Cuando el Día haya pasado, ya no habrá más de un montón de cosas que se habían vuelto parte de su rutina diaria de preparativos y será hermoso encontrarse casados, felices y recordando tanto la previa como el día de su casamiento con alegría y gratos recuerdos.