Te imaginas llegando al altar de la mano de tu papá, ese hombre que aunque no sea el más expresivo, te entrega sonriente, camina hinchado como pavo, por que sabe que lleva del brazo a lo más valioso y no puede disimularlo.

Y es imposible que los asistentes, no dejen de admirarlo, como te lleva del brazo y disfruta con cierta nostalgia, el día de su hija, pues aunque le cueste creerlo, su pequeña ya es mayor.

Durante los preparativos de la boda, muchos quizás se mantengan al margen y argumenten, “eso es cosa de mujeres”, otros no dejan a la novia y ayudan en todo lo que pueden, en las flores, un botón que falte, los arreglos de último minuto y hasta dejan caer algunas lágrimas.

 

Y al subirse al auto, solo desean tomar el brazo de su pequeña, mostrándoles su apoyo, de amor, de confianza, no lo dicen a menudo, pero saben que estarán ahí siempre que lo desees.

Hay algunos que sus emociones no lo dejan hablar,  que hacen estragos para aguantar al tipo y que no se note el nudo en la garganta, son los cómplices de su niña y solo con la mirada le dicen lo mucho que le desean felicidad, haciendo que las palabras  sobren.

 

 

 

 

 

 

 

 

Un gesto, un abrazo, ese momento natural que no se posa y que resume todo lo que siente, que se queda plasmado en el recuerdo, gracias a las fotos, que toma el equipo de profesionales como Nobox Studios.

Otro momento que habla por si solo es el baile, mientras se aprietan la mano y tratan de no perder el compás, repasan de forma fugaz su vida juntos, “Qué rápido se pasa el tiempo, parece ayer cuando te tenía en mis brazos”, podrá decirle.

 

Sin duda, tu papá será siempre pieza clave en tu vida, pero no dejará de sentir que ese día te roban un poco de su corazón.