El gran día se acerca, ya han sido repartida las invitaciones de boda y están ultimando los detalles de la recepción, la decoración y el servicio de catering está más que disponible pero se han percatado de que no sólo se necesita pensar en esos creativos y hermosos centros de mesa, sino que es importante precisar cómo han de ubicar a los invitados. Es momento de reunirse y decidir un esquema para colocarlos, pero la gran interrogante es ¿número o nombre para marcar las mesas? Te decimos por tanto todo sobre estas dos alternativas que te servirán para resolver tus dudas y continuar en el camino de planear el mejor día de tu vida. 

Números 

Si bien cada vez más personas aseguran que marcar las mesas con número es una opción pasada de moda e inclusive aburrida, nada podría alejarse más de la realidad. Los números no solo son una alternativa muy sencilla tanto para ustedes como para los invitados, sino además muy versátil. 

Ideas clásicas 

Por ejemplo, si han optado por celebrar un matrimonio campestre, pueden valerse de elementos del entorno, como pueden ser las maderas para numerarlas y poner, en cada una de ellas, los nombres de los invitados que van en ese número de mesa; no solo será muy sencillo de ubicarse, sino que se verá muy bien con la decoración y temática de su boda. 

Por otro lado, si son muy clásicos, pueden a su vez aprovechar algunos elementos de la decoración, como lo son los arreglos florales para la boda, para poner en ellos unos carteles muy elegantes que señalen a qué número corresponde esa mesa. Jugar con los elementos con los que se cuenta es una buena alternativa si gustan de una decoración de matrimonio sencillo. 

Otra idea que ayudaría a imprimir frescura es colocar fotografías de todos los asistentes para que, buscándose a sí mismos, descubran en la parte posterior de la imagen cuál es la mesa que les corresponde. Recuerden que, aunque los números sean más utilizados, la forma de integrarlos es propia de cada pareja de novios. 

Nombres 

Dicha alternativa ha tomado cada vez más fuerza en los últimos años, principalmente para bodas temáticas. Consiste en nombrar cada mesa haciendo alusión a algún aspecto particular importante para ustedes como los países que sueñan conocer o sus películas favoritas. A su vez, si son muy románticos, pueden hacer usos de frases de amor hechas para este propósito. 

Inspirados en una temática específica 

Si se deciden por usar nombres, deben tomar en cuenta que la decisión no debe ser arbitraria y debe ser una parte más del tema que elijan para su enlace. Es decir, si van a enfocar su boda en los viajes no tendría mucho sentido designar las mesas con nombres de animales, sino que sería más lógico nombrarlas por destinos. 

Al mismo tiempo, dicha opción necesita más planeación que hacerlo numérico, puesto que sino se implemente adecuadamente, puede ser caótica para sus invitados a quienes les costará saber donde deben sentarse. 

Organicen todo con tiempo y sean claros con la señalización. Una buena idea es darle pistas desde el principio a los asistentes, que pueden incluir desde las tarjetas de matrimonio originales, siguiendo con el tema de viajes, puede ser dejando un sello del país asignado o un elemento ilustrativo. Pueden hacerlo entretenido mientras no suponga una adivinanza. 

Sin que importe por cual de los dos se inclinan, ya sean números o nombres, lo importante es que disfruten del proceso de planeación y la elección se acorde a la esencia de la pareja. Tomar en cuenta la decoración del salón para matrimonio los ayudará a tener un panorama más claro y estructural un plan.