Los vinos de mesa son la bebida con la que tus invitados han de acompañar el banquete nupcial, existen el tinto, el blanco y el rosado. El vino blanco espumoso o la champaña se usa nada más para el brindis. 

Para elegir el vino debes tomar en cuenta el menú que se ha de servir, los gustos y consumo habitual de tus invitados, el lugar de la recepción y obviamente tu presupuesto. Entre más temprano comience la boda y la mayoría de los invitados sean jóvenes, el vino se consumirá más rápido. También debes de tomar en cuenta que en las bodas suelen ofrecerse vino en diversos momentos. Al comienzo de la recepción, durante la comida y por supuesto, en el brindis. 

Te recomendamos que coloques dos botellas por mesa, una botella alcanza aproximadamente para ocho copas, toma esto en cuenta para calcular necesitarás para el brindis. Teniendo esto en cuenta llegó el momento de elegir la mejor opción en vinos. 

Vino Blanco 

Combinará con los platillos de aves, pescados y  mariscos. Su sabor es más suave, dulce, fresco y un poco ácido. Es fácil de tomar. Si en tu banquete el platillo principal es una base a carne blanca, puedes incluir el vino blanco de mesa. 

Vino espumoso y champaña 

El vino blanco espumoso a la champaña se sirve solamente durante el brindis. Calcula una botella y media por mesa. Si también los quieres ofrecer para acompañar los alimentos, cuenta tres botellas por mesa. 

Vino Tinto 

Combina con las carnes rojas y existe en versiones de sabor muy suave hasta otras muy amargas. Aunque las reglas de maridaje son flexibles, si vas a ofrecer un menú con carne roja, considera incluir un vino tinto, de preferencia suave y frugal para que lo disfruten tanto los bebedores ocasionales con los expertos. 

Vino rosado 

Es ideal para acompañar los platos que combinan carne roja y blanca o bien, pastas. También puede funcionar cuando el vino tinto quedaría demasiado fuerte para la comida pero un blanco no tendría suficiente cuerpo. 

Recuerda comprar tus vinos y licores de calidad en tiendas y distribuidores de confianza.