El cortejo nupcial es el grupo de personas que durante la ceremonia los acompañarán a ti y a tu novio; no solamente son invitados si no que en algún momento participarán dentro del ritual del matrimonio. 

El cortejo nupcial lo conforma los padres, los padrinos, las madrinas, las damas y los pajes. Todos ellos entran junto con los novios y el sacerdote para comenzar la ceremonia. 

Hay distintos acomodos para que entren de forma ordenada y se acomoden en los lugares de adelante. Pero realmente depende del gusto de quien encabece la ceremonia que realice el acomodo; si ya tienes cierta acomodo ensayado, puede ser que te lo deje así o puede ser que te haga cambios. Básicamente como se integran es lo mismo, sólo puede hacer ligeras variaciones, por ejemplo, más adelante te mostramos como acomodarlos de la mejor manera. 

Recomendaciones para tus invitados del cortejo: 

Pídeles que lleguen 15 minutos antes. La mayoría de las personas somos impuntuales, así que pide estricta puntualidad a aquellos invitados porque si no llegan a tiempo, no hacen entrada principal. Quien presida la ceremonia no puede esperar por nadie de tu cortejo, debe comenzar la ceremonia puntual en la hora acordada, así que recuérdales que para ti es muy importante su participación y que por nada del mundo deseas entrar a la iglesia sin su compañía. 

Hazles saber que deben sentarse adelante. Deben estar atentos para el momento de su participación, así mismo deben tener fácil acceso a los novios. Y los lugares de adelante son principalmente para los padrinos y damas. 

Pregunta en la iglesia, cuantos reclinatorios colocan en la ceremonia de boda y quienes se sientan. Puede ser que además de los reclinatorios de los novios, coloquen dos, cuatro o seis más. Puede ser que sean para los padrinos de velación, o para los padres de cada novio, o para todos. Es mejor que te informes de este punto para que no queden lugares vacíos o personas paradas sin lugar. 

Entren de forma espaciada y caminando despacio; sobre todo si el camino para llegar al altar es corto; deben entrar dejando espacios entre unos padrinos y otros, dándoles tiempo para que se acomoden; sólo un poco de espacio es suficiente, no requieren esperarse  a que se sienten los de adelante para que comiencen a caminar. 

Para una mejor organización de los asientos, puedes sugerirles a los padrinos que se sienten de lado contrario de donde se sentarán los que iban delante de ellos. 

Si tienes una organizadora o coordinadora de bodas, despreocúpate por todo eso; pero si no, puedes pedirle a una de tus damas que oriente a los demás invitados sobre como deben acomodarse. 

Un acomodo especial 

Este acomodo es muy emotivo, donde los dos padres entregan a su respectivo hijo. 

  • Primero entra el sacerdote y atrás de él va el novio, acompañado de sus padres, al llegar al altar los padres le dan la bendición a su hijo. 
  • Entran los demás padrinos y madrinas. 
  • Al final ingresa la novia con sus padres, que al llegar al altar, le darán la bendición a la hija, en este gesto ella agradece a sus padres por lo que han hecho por ella, los padres toman de la mano a su hija y la unen junto con la de su futuro esposo. 

 

Puedes mostrar a tu cortejo este esquema o el que más te guste para darles una orientación, en caso de que el padre no los acomode, o mejor aún puedes delegar esta responsabilidad a alguien para que se encargue de acomodarlos y tus padrinos no tengan que memorizar su lugar. 

Algunas novias prefieren sentirse más seguras y realizan un ensayo días previos a la boda; aunque hay otras que lo creen innecesario. 

Lo único que deben saber estos invitados es que deben esperar afuera, formarse en una fila, entrar detrás del sacerdote y acomodarse en los lugares de enfrente. 

Ahora que ya conoces un poco más de cómo se acomoda el cortejo, no te preocupes si algo no sale como lo planeaste, no pasa nada. Todo saldrá bien de una forma u otra. Tu disfruta de la ceremonia y no te agobies por pequeñeces. Lo importante aquí es que te estás uniendo con la persona que amas y que iniciarás una nueva familia.