Si estás en la búsqueda del vestido ideal para ti, es importante que elijas la tela que más se adecúe a las características de tu cuerpo y del diseño que deseas usar en tu gran día. Para comenzar, hay que decir que los materiales para elaborar vestidos de novia se dividen en dos grandes categorías para hacer las capas que conforman el diseño: unas deben ser estructuradas para darle cuerpo y las otras suaves para que tenga elegancia y detalles específicos.  

Las siguientes son algunas de las telas que se utilizan con mayor frecuencia para la confección este tipo de vestidos. 

Las telas estructuradas 

  1. Satén:

Es una tela un poco pesada, con textura plana y brillante que se usa principalmente por su brillo natral y porque se ajusta adecuadamente al cuerpo. Es muy útil en los matrimonios más tradicionales y formales pero no es conveniente para los climas cálidos porque puede ahogarte un poco. 

  1. Tafetán:

Se parece mucho al satén pero es menos pesada, más suave y puede hacer más ondas cuando estás en movimiento. Es ideal para que se utilice en vestidos más esponjados y faldas que no son muy ajustadas al cuerpo. 

  1. Organza:

Es una tela muy versátil que se parece al chiffon pero más rígida. Es ideal para que se combinen con telas más suaves en diseños que están elaborados a modo de capas; muchos velos también son confeccionados con este tipo de tela. 

Las telas suaves 

  1. Chiffon:

Es una tela transparente y sin brillo que es adecuada para los diseños más simples de vestidos para diferentes ocasiones. Es recomendable usar este tipo de tela cuando la boda o la recepción se realizarán en lugares de clima cálido porque permite que tu cuerpo permanezca fresco. 

  1. Georgette:

Es una tela volátil y flotante que se usa para los adornos y las capas más voluminosas de los vestidos o para atenuar un poco la silueta del vestido. 

  1. Tul:

Es una tela que se puede combinar perfectamente con casi todas las telas estructuradas que pueda usar pero es más común que se use en faldas completas y en los velos de novia. Se puede usar en cualquier tipo de clima porque es fresca. 

  1. Encaje:

Si lo que quieres es un estilo más Vintage y clásico, puedes usar un vestido con capas de encaje sobre otra tela. Es ideal para los diseños simples porque por sí misma tiene elementos decorativos que puedes aprovechar en tu beneficio. 

  1. Charmeuse:

Es una tela glamurosa, suave y con caída para resaltar las formas de tu silueta. Es bastante suave, liviana y tiene un brillo natural que se asemeja un poco al satín. 

Recuerda que al elegir el vestido perfecto no solamente debes fijarte en la forma y el estilo, la tela también es fundamental para tu comodidad y para resaltar los mejores rasgos de tu figura.