Quizás uno de los momentos más emocionantes de la boda sea el primer brindis de los recién casados, en el que con palabras emotivas, todos los invitados alzan sus copas para desearle lo mejor a la feliz pareja. Te damos algunos consejos que harán del tuyo el mejor brindis. 

En múltiples ocasiones se proponen brindis, como cuando se da una buena noticia, en Navidad, o en un banquete, entonces ¡cómo no brindar en un casamiento! Si bien quizás lo veas como una mera formalidad es la oportunidad perfecta para hacer un alto en la fiesta y que celebren por la felicidad de los recién casados, ¿Quieres saber más sobre dicho ritual? 

El padrino es la persona que en teoría debe comenzar el brindis con un discurso que se dirige a los novios, aunque también lo pueden comenzar algún familiar cercano, como los padres de los novios, algún hermano; o uno de los mejores amigos quienes continúen con esta tradición. 

Conviene que quien quiera presentar el primer brindis, lo platique con la pareja, para no descuadrar los tiempos. 

Normalmente, después del brindis, la pareja agradecerá al orador sus palabras y a los invitados su asistencia; aunque no existe una norma explícita, lo conveniente es hacer el brindis en el momento del corte del pastel. 

En cuanto al discurso, este puede ser espontáneo o preparado, pero siempre es recomendable que se tenga un pequeño guion para que los nervios no nos jueguen una mala pasada y se queden en blanco; de la misma forma, es importante que quien inicie el brindes se presente puesto que algunos invitados quizás no lo conozcan. 

La inspiración de este discurso para quien lo realice, puede ser los buenos momentos que ha vivido la pareja, recordar cómo se conocieron, lo que desea para su futuro, una anécdota que recuerde, un plus que puede acompañar el brindis, puede ser un vídeo, una canción o algunas frases célebres. 

La duración del discurso que acompaña el brindis no debe ser muy corto, ni tampoco excesivamente largo, aunque ello dependerá de cómo se sienta la persona que lo dirija al hablar en público, lo ideal es que el discurso dure unos 5 minutos, porque es el tiempo máximo que los invitados suelen prestar atención. 

Recuerden que las copas del primer brindis son un bonito recuerdo que pueden llevar a casa, por ello, los propios novios suelen ser los encargados de seleccionarlas, a menos que tengan padrinos de brindis. 

Aunque el ambiente en las bodas no se rige totalmente por el protocolo, que dista la estricta norma de un brindis, la tradición dice que el padrino inicia alzando la copa y el resto de los invitados lo deben imitar, sin chocar las copas entre sí, si no alzándolas en señal de celebración; aunque deben saber que aunque los nervios los invadan, la espontaneidad hará de este un momento inolvidable.