Llegó la época de los eventos y es muy probable que hayas sido ya invitado a alguna boda, y es el momento de pensar que debes lucir porque aunque no seas la protagonista de ese día tienes que ser una invitada perfecta y este post te dará las claves para que lo logres. 

 

Saber cuándo y dónde se celebrará la boda 

Lo primero que debes hacer es fijarte bien en la invitación, para saber si existe un dress code a petición de los novios. Ya que puede que la novia pida expresamente que todas las invitadas asistan de  largo o que lleven tocado. También es bueno saber si la boda será civil o religiosa, de noche o de día, en el centro de la ciudad, en un jardín o en la playa, para lo cual deberá haber un protocolo establecido. 

“Otro factor a tener en cuenta es la época del año que han elegido los novios para casarse, porque de ello dependerá en mucho el look que elijas”; aunque esto suene a tópico, muchas veces nos obsesionamos con un look que, aunque sea perfecto para otra estación del año, queremos lucir a toda costa en la estación del año contraria, porque no tenemos otra boda a la vista o simplemente porque sí. No comentas ese error, actualmente existen miles de alternativas y podrás conseguir un estilismo perfecto sin tener que gastar en exceso; lo aconsejable es “optar por la sencillez y unos complementos adecuados a nuestro vestido es lo más importante para un total look”. 

Tener en cuenta que menos es más 

“Menos es más” es el principal consejo; elegir el diseño adecuado a cada ocasión es más sencillo de lo que a veces nos pensamos. En ocasiones se cae en la tentación de lucir todo lo que tenemos a nuestro alcance y obtenemos como resultado un look sobrecargado y excesivo. 

Pendientes, tocados, cinturones, zapatos con detalle…Todo por separado es bonito y resultará ideal en cualquier estilismo, pero cuando los unes puede pecar en exceso y no tendrás el resultado adecuado para la ocasión. 

Por lo cual hay que priorizar y saber que, si el diseño elegido es estampado, éste será el protagonista y usaremos una gama monocromática para el resto de accesorios. Si por el contrario, eliges un estilismo sencillo y en un tono suave, puedes jugar con el resto de complementos para alegrarlo y hacerlo distinto. 

Para el día, juega con tocados elegantes, un bonito clutch y unos zapatos de tacón que sean cómodos, porque es preferible que lleves unos centímetros de menos a que tengas que cargar con otro calzado plano para después, cuantas menos cosas mejor. 

Elegir bien el peinado y el maquillaje 

Llega el momento de elegir el maquillaje y el peinado para la boda, y no sabemos por dónde comenzar. 

Para una boda clásica y nocturna el maquillaje debe de resaltar una zona de tu rostro sin que resulta recargada. Poner la atención en los labios es la mejor opción y para el resto del rostro, el nude es el tono perfecto. Un poco de sombra en tonalidades marrones y máscara de pestañas para rematar. Para el peinado, queda ideal y muy natural un peinado con pelo suelto efecto mojado, un recogido o trenzas. 

Si la boda será al aire libre quizás en un jardín, puedes jugar con el maquillaje agregando un tono superior y más divertido. Agrega sombras de colores pasteles y combínala con un labial de estas tonalidades. Para el peinado, una melena midi suelta, melena con ondas o coleta. 

Si por el contrario, tu boda se celebra en la playa, aprovecha el tono de piel bronceado y mejóralo con tonos tierras y dorados, tanto en sombras como en mejillas. Para los labios el tono nude es perfecto. Destacará tu belleza natural. Y para el cabello, pelo suelto ondulado o semirrecogido. 

Combinar a la perfección el resto de complementos  

Buscar el equilibrio del estilismo es fundamental. Un vestido o estilismo para boda ya suele ser demasiado llamativo para optar por complementos recargados. Pero por el contrario, si tu look es nuestro, busca accesorios especiales que aporten ese toque único y diferenciador; según el tono el complemento será de una forma o de otra. 

Tonos neutros: es la opción más segura y fácil. Si te genera duda, es mejor recurrir a ellos porque no fallarás. Son los tonos metalizados, el negro o el nude. Para estas tonalidades, rompe los mejores accesorios para romper el monocromatismo son los llamativos y con abalorios que aporten el toque diferenciador. 

Tonos llamativos: como el rosa, el rojo, el verde, el amarillo o el azul. Son más atrevidos, pero triunfan, sobre todo en las bodas estivales. Podrás aprovechar para combinar con complementos más sencillos. Si el estilismo es estampado, ya destacará por si mismo. Para las bodas en otoño e invierno puedes elegir una bonita estola que deberás dejar caer sobre un hombro, aportará un toque de elegancia extra y te permitirá ir más abrigada. 

Conocer las normas básicas de protocolo 

A la hora de lucir un estilismo u otro es muy importante tener en cuenta si hay un protocolo establecido por los novios o debemos de seguir el protocolo general. Para lo cual hay que tener unas nociones básicas. 

El vestido: en relación con él debemos de tener en cuenta su largura y el tipo de vestid. “En las bodas de mañana se puede optar siempre por tonalidades más fuertes, siempre evitando el blanco reservado para la novia. El protocolo nos dice que lo más adecuado es el vestido corto, aunque la madrina, las damas de honor y la hermana se podrían saltar este protocolo e ir de largo. Si el evento es por la tarde o noche la mejor opción siempre es el largo total”, aunque además se aceptan diseños tobilleros, monos o conjuntos de pantalón. Se permite lucir aplicaciones de pedrería y paillettes. 

Los tocados: indispensables por la mañana y en todas sus formas. Pamelas, canotier, tocados, diademas, coronas de flores…que deberán de “parcarse” para las bodas de noche. El tocado deberás llevarlo hasta después del banquete. “para las bodas de noche la mejor opción es cabello recogido o semirecogido”. 

La altura del tacón: la altura del tacón debe limitarse durante el día dejando para la noche una altura de por lo menos entre 10-12 cm. 

Bolso: no demasiado grande, combinan muy bien los adornos con abalorios. 

Boda civil o religiosa: el protocolo en las primeras es mucho más estricto que en las segundas. Para la boda religiosa los escotes deben ser más recatados y los hombros deben estar cubiertos, aunque en la práctica ya casi no se cumple. 

El color del estilismo y el parentesco con los novios: el color es algo muy discutible, sobre todo en cuanto al negro se refiere. Queda terminantemente prohibido que cualquier invitada luzca un diseño en color blanco, crudo o nude, pues quitará el protagonismo a la novia; el negro, tradicionalmente es color de luto, pero cada vez son más las invitadas que optan por lucirlo debido a la elegancia que desprende. Finalmente deberás ser discreta con tu estilo si no te une demasiado parentesco a los novios.