Cuando estás por casarte,  quieres estar en cada detalle de ese gran día para hacerlo perfecto, y a veces descuidas otros temas como los zapatos que deberás llevar en ese día tan especial, por lo que no debes dejarlo de lado y darle la importancia que se merece, pues por encima de todos esos preparativos, está la felicidad y comodidad de la novia; por que los zapatos pueden hacerte la mujer más feliz del mundo o arruinarte el día por completo. Debes hallar ese diseño que se adapte a ti, a tu vestido y a tu personalidad. 

Tienes varias opciones: diseñarlos a tu gusto, apostar por el color, que sean cómodos. Si, el abanico de posibilidades es muy amplio, aunque antes de que decidas por un modelo, se necesita que tomes en cuenta algunos aspectos. 

Toma en cuenta el vestido elegido  

La longitud de tu vestido, no es igual si llevas un vestido corto que largo, por ello es muy importante elegir los zapatos según el tipo de boda que vayas a celebrar civil o religiosa; además, no importa que el vestido sea largo o si llevas una cola de dos metros, muchas invitadas e incluso el fotógrafo te pedirá que los muestres. 

El lugar en el que será la boda 

Además de todo, debes tener en cuenta el lugar donde se realizará la celebración. No es lo mismo una boda en la ciudad, que en el campo o la playa. Si es en un jardín, deberás tener en cuenta el tipo de tacón para no sumergirte cada dos por tres en la tierra. 

Si es de día o de tarde, eligiendo un estilo de zapato u otro. Por ejemplo, en las bodas de día son más apropiados unos zapatos color nude o de otro color en tonos pastel, y en las bodas de tarde se ven más modelos metalizados, azul noche u otros colores más llamativos para que llamen la atención en la oscuridad de la noche. 

Crea un equilibrio entre el vestido y los zapatos 

Combina el estilo del zapato con el estilo del vestido y la ocasión: toma en cuenta la estación del año en la que celebrarás la boda; no es lo mismo que te cases en el verano que en el invierno. 

Valora si el vestido de novia tiene abalorios, volante, plisados, lazos o cualquier otro elemento decorativo; y lo mismo ocurre al contrario. Si es un vestido de corte limpio siempre puedes elegir unos zapatos joya o personalizados a tu gusto, agregando otro tipo de adornos como perlas, flecos, lentejuela y más. 

Otro tip igual de importante, es que valores la tela del vestido y decide en función de esta, el tejido del zapato. Los diseños de seda, crespón, satén son los acabados más comunes, pero además puedes optar por el terciopelo o el cuero. 

Ten en cuenta la comodidad  

Prevé y cuando asistas a la prueba del vestido, así será más fácil para la diseñadora y a ti hacer la prueba y verás enseguida si acertaste en la elección. 

Ante todo, tienes que estar cómoda, y a gusto en todo momento, si no recordarás el día más feliz de tu vida como un auténtico infierno. Aunque hayas visto unos tacones de infarto en tu tienda favorita y se te hayan antojado, déjalos para cuando salgas de noche o con tus amigas. El día de tu boda tiene que primar la comodidad desde el minuto uno en el que entras en la iglesia hasta el último baile de la noche. 

Diseño único y especial 

Debes elegir esos zapatos excepcionales, unos que te hagan sentir increíblemente sexy, y con los que te sientas identificada; además, no tienen por qué no, cualquier otra noche cuando salgas a cenar con tu marido. Les sacará el partido que se merecen y lo mejor de todo, es que te traerán recuerdos maravillosos de aquel día. 

El día de tu boda es único en la vida, por eso los zapatos deben ser exclusivos y especiales; los puedes personalizara tu gusto y elegir, entre el estilo de horma y una amplia variedad de telas y colores. 

Si no eres de las que suele llevar tacones altos y el día de tu boda quieres lucir unos, puedes probarlos semanas antes a la boda y caminar por casa para que tu pie se vaya amoldando a la horma del zapato. 

Y después de todos estos consejos, debes poner manos a la obra y elegir el zapato de novia perfecto. Porque ese día serás una auténtica protagonista.