El mejor de los ensayos previo al día B donde tomar confianza con el fotógrafo, aunque muchas parejas usan las fotografías para sus invitaciones o para el “sabe the date”.

Las fotos preboda son de las más usadas y las recomiendan los fotógrafos porque ayudan a conectar con la pareja antes del día B, es decir, sirven como ensayo, en un entorno m{as relajado, aislados del resto del mundo, sin prisas y sin necesidad de que todo salga bien a la primera. Estas sesiones de pareja, además de que permite que pongan en práctica algunas poses o ángulos, y son un bonito recuerdo que en muchas ocasiones se usa como parte de las invitaciones, la decoración de bodas, o sencillamente como un adelanto de la boda, en las redes sociales: es decir, que no se quedarán en un cajón.

Los nervios antes de hacer una sesión de fotos con un fotógrafo profesional son una cosa muy normal, lo mismo que las dudas sobre como posar en ellas ante un desconocido- que será quien al final con su experiencia te hará que se sientan cómodos y saquen lo mejor de sí-; también te preocupará que ropa ponerte para posar. La ropa de la sesión preboda tendrá mucho que ver con el tipo de fotografías que deseas y del entorno en el que se tomarán. Aquí van unos tips básicos para que lo que uses esté a la altura.

¿Cómo conseguir las fotos preboda perfectas?

Evita el vestido largo y blanco. Su deseas llevar blanco, lo mejor es un minidress con complementos de sport. Más que nada porque para eso está el álbum de la boda, sobre todo si vas a compartir tus fotos en redes sociales o a imprimirlas con las invitaciones o save the date. Un vestido blanco y largo creará confusión entre los invitados: ¿se han casado ya? ¿quizás haya una ceremonia civil antes de la religiosa? ¿es éste el vestido que llevará la novia? Este color, además, es más difícil de capturar en fotos, lo mismo que el negro (por si a él se le estaba pasando por la cabeza usar un jersey oscuro, o tú quieres llevar un Little black dress). Si quieres usar black & white en la sesión, háblalo primer con tu fotógrafo para que tenga para que tenga prevista la luz adecuada.

Prepara al menos dos looks distintos. No se trata de llevar todo tu armario, pero si puedes planear por lo menos dos estilismos para cada miembros de la pareja. Si los dos  estilismos funcionan, el resultado de las fotos ser{a muy variado. Si al final sólo te ves bien con uno, te alegrará el no haber apostado por un solo outfit.

Coordina los colores, pero no lleven lo mismo. Busca colores que se complementen en vez de colores idénticos, que vayan con tu complexión y con la de tu pareja. Es decir: lo ideal es que se encuentren en extremos opuestos dentro del círculo cromático. Naranja-azul. Morado-verde. Si no hay forma de darle la vuelta al armario usando esta fórmula, usa un color neutro combinado con uno brillante: gris y amarillo; beis y coral, etc.

Ten en cuenta tu entorno. Sobre todo cuando elijas entre pantalones o falda, vestido corto o largo o el tipo de zapatos. Una sesión city admite más tacón que en una sesión en el campo, mientras que una en la playa queda de maravilla un vestido largo, que podría se algo extraño si las fotos son en un museo. Lo mismo ocurre con los colores y estampados: su usarás un fondo gris o neutro, puedes aprovechar prendas más brillantes, y muy importante evita estampados muy pequeños para evitar el efecto moiré en las fotos.

Aprovecha los hobbies que tienen en común: o aún mejor combinen sus hobbies preferidos aunque sean muy distintos.

Las joyas importan aunque el protagonista debe ser el anillo de compromiso. Es muy probable que saques planos cortos en el que se vea de cerca el anillo, sus caras, de marco un beso. Las joyas poderosas son perfectas para este tipo de planos, siempre y cuando no le resten protagonismo al anillo. Lo que seguro NO debes llevar: el bolso, es mejor que lo dejes guardado.

Piensa en el movimiento de tus prendas. Sobre todo si eliges una falda o un vestido. Las fotos en brazos, por ejemplo, o corriendo o en movimiento son m{as espectaculares si el tejido es suave y fluido (por ejemplo gasa o seda) que si es rígido (por ejemplo, tafeta). Eso sí, las prendas con tejidos más estructurados favorecen más desde cualquier ángulo, mientras que las faldas fluidas son más traicioneras. Realiza pruebas en casa desde distintos ángulos, posturas y movimientos.

Usa algo que te haga sentir cómoda y que hable de ti. Si lo tuyo son los vaqueros, no te fuerces a llevar un vestido de cóctel. Las fotos de pareja sirven sobre todo para capturar la energía de los novios y hacer al fotógrafo partícipe de la misma, así que cuando más en tu piel te sientas, más fácil será que esta naturalidad salga a la luz y pueda capturarla la cámara. Si crees que unos vaqueros son demasiado informales, aprovecha para combinarlos con otra prenda más sofisticada, como un jersey de angora muy suave o una blusa, o directamente combina la cazadora con la de él.

Vístete de la estación que corresponda. Nada de pretender que es verano en pleno noviembre: no sólo es incómodo sino que las fotos parecerán “de mentira”. Si es invierno, aprovecha para sacarle partido a tus prendas de abrigo favoritas, haz uso de las capas para investigar más looks sobre el terreno (bufanda + trench+ cardigan), y aprovecha otros elementos propios de la estación , como la luz (de octubre a diciembre la luz es perfecta para fotografías en exterior , en tanto que el resto del año hay que esperar la caída del sol), la nieve, las hojas doradas o charcos de lluvia que reflejan la luz.