Si has de conservar tu ramo de novia o se lo regalarás a alguien más, no debes dejar que se estropee; es uno de los complementos más importante de la boda y desgraciadamente uno de los más perecederos. 

Si has decidido que te lo quedarás, es muy importante que no dejes pasar los días sin que hagas algo con él; de hecho, tanto si lo has de llevar con un profesional o lo harás tu misma, debes actuar rápido. Ya durante el banquete y/o baile, puedes pedir a el salón que lo guarden en un refrigerador, sin envolturas y nunca en el congelador. 

Incluso si puedes recogerlo al día siguiente si tienes pensado salir después a celebrar a otro lugar, cuando lo lleves a tu casa, debes meterlo también al refrigerador. 

En este post te daremos algunas opciones para la conservación del ramo; eso sí, para minimizar los riesgos de hacer algo malo, semanas o meses antes de la boda debes hacer la prueba con flores parecidas, y si son de la misma especie que las que irán en el ramo, que mejor. 

También aprovecha la información que te pueda dar el florista donde lo compres y en una de tus visitas puedes pedir que te aconsejen sobre cuál es el método más apropiado para secar las flores que van a llevar tu ramo. 

Métodos y consejos para conservar tu ramo 

Lo que te garantiza un mayor éxito y es más sencillo es que lo lleves con profesionales de la floristería; si no te quieres arriesgar y estropearlo, puedes preguntar por presupuestos y tomar la decisión. 

¿Qué piensas de la idea de hacer un cuadro con tu ramo? Puedes encontrar alguna empresa que se encargue de disecar y laminar el ramo sobre un soporte de papel decorado de alto gramaje, hecho a mano; así respetarán en la medida de lo posible, la forma y el diseño de tu ramo, y los colores aumentarán uno o dos tonos en el proceso. 

Los ramos deben estar en su taller como máximo 48 horas después de la boda, así que, para conservarlo hasta que puedas llevarlo, debes meterlo en el refrigerador; y no tardes mucho en darle la conservación que se merece. 

Ahora que si lo harás tu misma, la mejor manera de que lo logres es secarlo; existen distintas formas de hacerlo: 

1. Una de las técnicas más habituales consiste en colgarlo boca abajo en un lugar oscuro, seco y, a poder ser, ventilado. Ten en cuenta que las ramas no se pueden secar (para hojas y ramas, está recomendado el secado con glicerina) 

Estos son los pasos a seguir: 

  • Quita las flores y hojas con peor aspecto y todas las hojas que haya en el último tercio (o la mitad) del tallo; sin son rosas, además de eso debes quitar las espinas. 
  • Divide el ramo en pequeños bouqués y colócalos de forma que las flores estén a distintas alturas, unas más altas que otras y átalos. 
  • Cuélgalos boca abajo en un lugar oscuro, seco y ventilado. 
  • Tres semanas después estarán listas y podrás recolocar el ramo. 
  • Una vez hecho esto, tómalo por la parte inferior del tallo y rocíalo bien con laca en aerosol a una distancia de unos 200 centímetros respecto al ramo; con esto quedará protegido del polvo y evitará que las flores se rompan; déjalo unos días más para que la laca se seque bien. Puedes realizar la misma operación, pero con barniz en aerosol; es más después de que la laca se seque, puedes rociar el barniz y dejarlo secar de nuevo unos cuantos días. 
  • Finalmente, lo puedes guardar con cuidado en una caja o colocarlo en un florero en un lugar especial de tu casa; recuerda que un gran tip es que lo pongas en una superficie con rejilla, para que tenga ventilación. 

2. Otra forma de conservarlo es con glicerina para  secarlo, pero no es recomendable que la utilices con las flores porque se oscurecen; en cambio es ideal para las hojas y las ramas; los pasos son los siguientes: 

  • Compra la glicerina en una farmacia o tienda de manualidades. 
  • Llena un recipiente con agua y glicerina, la mitad de cada uno. 
  • Introduce las ramas y hojas en ese recipiente y déjalas durante varios días. 
  • Cuando las saques del líquido, debes lavarlas con un poco de jabón y mucho cuidado y sécalas enseguida. 

3. El gel de sílice es una tercera opción para secarlo, este producto absorbe muy bien el agua y, por tanto, ayuda mucho a secar el ramo. Eso sí, se debe tener mucho cuidado en el tiempo de secado, si se pasa se quemará y si el tiempo es insuficiente, se terminará estropeando. 

Estos son los pasos: 

  • El gel de sílice se puede comprar en una droguería. 
  • Es recomendable reducir el gel de sílice a prácticamente polvo; lo puedes hacer con un rodillo de dicha manera, llegará bien a todos los recovecos de las flores. 
  • Crea una base de unos 8 centímetros de ancho en un envase, a ser posible de cristal o metálico, que tenga tapa. 
  • Deberás colocar el ramo sobre una base y cúbrelo completamente con gel de sílice. 
  • Cierra el recipiente y déjalo en un lugar seco y a temperatura ambiente. 
  • Dos días después, comprueba si las flores ya están secas (tendrán un tacto similar al papel y el sílice habrá pasado de su azul intenso a un rosa claro). Si no están secas, vuelve a taparlas y comprueba cada día cómo van. Pueden estar así un máximo de 7 días. Lo normal son 3 ó 4 días, pero depende del grosor de la flor (por ejemplo, si tu ramo está compuesto de capullos de rosa tardará una semana en secarse).
  • Cuando las flores ya estén secas, sácalas de la caja, sacúdelas un poco, con cuidado y quítales el sílice con un pincel.

Ya que conoces las opciones de como conservar tu ramo de novia, tu tomarás la decisión de entregarlo a un profesional o hacerlo tú misma.