El cabello de la mujer en su boda, pasa por un exhaustivo examen, ¿Pelo suelto o recogido? ¿Cómo te verás mejor? Por eso te decimos algunas de las ventajas para llevarlo de una u otra forma. 

Cabello suelto 

Aunque el pelo recogido es usado por excelencia en las bodas, los nuevos estilos, (rural chic o boho chic) y la aparición del nuevo concepto de lo moderno, que incluye una interesante reinvención de lo clásico, ha catapultado las formas más naturales de vivir la vida en general. A favor de este estilo de vid, nuestras novias, que han preferido la opción el pelo suelto, han trasladado la filosofía a su imagen y han optado por soltarse el cabello y no recargarse con exceso de maquillaje. Como lo hacen algunas novias que han decantado por ser auténticas. El pelo suelto, dibujando cascadas en las espaldas de sus dueñas, es un complemento que aporta un toque salvaje y muy natural. Como las ninfas del bosque que salen de las novelas de fantasía, el pelo suelo aporta libertad frescura, fuerza y reivindicación.  

El cabello suelto está de moda y muchos de los mejores peinados a la moda son con este estilo. 

Cabello recogido 

El recogido siempre se ha llevado los honores y este puede tener varias connotaciones. Por un lado, si no se tienen en cuenta los nuevos estilismos, un recogido será más clásico y menos dado a la sorpresa. Aunque, hay recogidos impresionantes que se adaptan perfectamente a los nuevos vestidos. De esta manera, el recogido adquiere una belleza sensual que pocos peinados pueden conseguir. Así, deja de ser un peinado tradicional y alcanza la categoría de novedoso y sofisticado. 

El cabello recogido tiene el objetivo de dejarte guapa en tu gran día y que tenga un significado para ti. Con los especialistas lograrás el look ideal y harán que seas el centro de todas las miradas. 

Este estilo también irá acorde con su maquillaje y todo lo que te hará lucir radiante en el día B. 

Otras opciones, para lucir de lo mejor en tu boda es el semirrecogido, una mezcla entre el cabello suelto y el recogido, que incluye la elegancia del primero y la naturalidad del segundo, y muestran una bella composición, usando además complementos como de flores, diademas o algún otro complemento que dé un poco de color al peinado; dependerá de la personalidad de la novia y el estilo de vestido.